Hacía tiempo que quería comer en este sitio, porque mucha gente me lo había recomendado, aunque también me habían dicho que les parecía algo caro para lo que comías.

Fuera del local, tiene unas 4 mesas para poder comer, que si tienes suerte y hace sol, al mediodía se está de maravilla.

Dentro no hay más de 10 mesas, no habiendo barra más que para el servicio, por lo que es un sitio para ir a comer.

El servicio, sino recuerdo mal, era el dueño y creó su mujer, que lo hacían muy, muy bien, muy serviciales, muy atentos, y a buen ritmo, ya que el local y el ambiente provocado por la iluminación es bastante acogedor, y da pie a unas buenas conversaciones entre los comensales entre plato y plato.

De martes a viernes hay menú del día.

Pero su fuerte, tanto en pescado como en carne, es la COCINA A LA BRASA. Ese día salía mucho la lubina salvaje, y el precio era aceptable, pero yo tire por la carne y estaba buena, empezando primero con unas verduras de temporada a la brasa. Tengo que decir que estaba todo a su punto, tal como lo habíamos pedido, tenía buen sabor, pero al tener las expectativas tan altas, me pareció otro más, correcto sin más. Y por el precio, una media de 30€, la media para lo degustado.

Así que, pruébalo y danos tu opinión, porque yo volveré dentro de algún tiempo, a ver si esta vez me cautiva más.

Plaza Maria Pita 1, bajo  (610 415 454)